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¿ EXISTE CONTROL EN LA REGULACIÓN DE LA PUBLICIDAD INFANTIL?

abril 29, 2012

La televisión y sus efectos en los niños

Los niños están sometidos a una media de 3000 impactos publicitarios en el año. Por ello, en el capítulo IV, artículo 16, de la ley 25/1994 se establece lo siguiente:

“Art.16, Protección de los menores frente a la publicidad.- La publicidad por televisión no contendrá imágenes o mensajes que puedan perjudicar moral o físicamente a los menores.  A este efecto, deberá respetar los siguientes principios:

A)    No deberá incitar directamente a tales menores a la compra de un producto o de un servicio explotando su inexperiencia o su credulidad, ni a que persuadan a sus padres o tutores, o a los padres o tutores de terceros, para que compren los productos o servicios de que se trate.

B)      En ningún caso deberá explotar la especial confianza de los niños en sus padres, profesores u otras personas.

C)    No podrá, sin un motivo justificado, presentar a los niños en situaciones peligrosas”.

    Los espacios para los consejos comerciales son de verdadera voracidad publicitaria, donde los espacios están perfectamente pensados, desde el punto de vista estético hasta persiguiéndose mecanismos sonoros y visuales que despierten la necesidad consumista en el espectador.  A esta llamada voracidad publicitaria los niños no son ajenos.  Y como se atisba existe un reglamento, aunque otro debate sería si estos se cumplen, o no.

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2 comentarios leave one →
  1. Pedro L. Pons permalink
    abril 30, 2012 8:36 am

    Sí y muy potente. En los últimos treintas años -la ley que citas tiene casi 20 años- el control en la regulación de la publicidad infantil cada vez ha sido mayor, más estricta y concienzuda no sólo en el ámbito legislativo, sino también por parte de los organismo reguladores de control y vigilancia tanto externos como de los propios medios y de las agencias de publicidad.

    Asimismo, se ha avanzado mucho en la protección del menor como vehículo o reclamo publicitario. Recuerdo una campaña publicitaria en TV de Iberia de hace unos diez años -bastante buena desde el punto de vista estético- que formaban la silueta de un avión con bebes, la segunda versión ya fue retirada. Hoy en día sólo se pueden usar menores como reclamo publicitario si están relacionados con productos dirigidos a los niños. Un bebé puede ser reclamo para unos pañales pero nunca se puede usar su imagen para una campaña, por ejemplo, de cirugía estética para adultos.

    Por otra parte, no te puedes ni imaginar el altísimo nivel de protección y vigilancia cuando un menor es contratado para ser protagonista de un spot o un reclamo publicitario. Lo sé personalmente porque he estado en algunos rodajes y sesiones fotográficas con menores.

    En cuanto al “consumismo” eso ya está en el ámbito de la ideología. Y ésta no se puede imponer y regular por ley porque entonces no estaríamos en una democracia ni en un régimen de libertades. Ahora bien, sería estupendo que en España que nos entrara a todos un ataque de furor consumista; pues, como sabes, hemos entrado por segunda vez en recesión económica dentro de esta larga crisis. La recesión está originada, entre otras cosas, por la fuerte y constante caída del consumo. No obstante, el afán consumista no valdría para nada porque está es una crisis financiera, y el problema es que no hay dinero ni para comprar ni invertir.

    PD. Sobre el impacto informativo. Una persona normal y corriente del siglo XXI recibe al día tanta información nueva como la que obtenía durante toda su vida un campesino de hace dos siglos.

  2. abril 30, 2012 4:09 pm

    Mucha gracias por tu reflexión, pero para generar un mayor consumo de los productos, que por otra parte es lo que pretenden los anunciantes comerciales, la economía se tiene que reactivar; pero no olvidemos que la publicidad te informa, luego te persuade, para dar paso más tarde a la persuasión oculta. Esto último ha cambiado en estos momentos de crisis. ¿Han descubierto los publicitas la forma de llegar?
    Por otra parte los niños pasan demasiado tiempo frente a la televisión incluso con el consentimiento de los mayores, Son receptores pasivos. En este sentido, cabría cuestionarse si existen criterios para regular la programación infantil y el grado de cumplimiento de las recomendaciones. Los padres nos sentimos muy violentos por la violencia que se emite en televisión. Por ejemplo en los juguetes: El objeto ha de estar sometido a la moda y ser efímero. La marca del juguete ayuda a los niños a expresar su propia personalidad. En los anuncios infantiles se estudia todo: colores, sonidos, personajes…y sin embargo los que pagan el producto son los adultos. Primero hay que captar la necesidad de comprar los productos ofrecidos a los niños y luego que los padres nos lo estemos creyendo.

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